UA-30998768

La larga cadena de errores y la mala calidad de la enseñanza en Chile

La larga cadena de errores en educación y la mala calidad de la enseñanza en Chile

Dr. Nelson Campos Villalobos

____________________________________________________

Los datos de la última evaluación efectuada a egresados de las carreras de pedagogía muestran el desacierto conque la formación de profesores ha sido concebida. Lo que ocurre es que la pedagogía, desde que fue incluida como carrera universitaria, ha sido considerada la pariente pobre en las universidades y es fácil comprobarlo, porque sus académicos tienen menos remuneración que sus pares de otras carreras, ostentan menos post-títulos, hay poquísimos doctores trabajando en ellas y los estudiantes ingresan con menos puntaje en la prueba de selección que sus pares que siguen otras.

Hay que destacar que las Agencias Acreditadoras, que son absolutamente privadas, han certificado a todas las carreras de pedagogía que se midieron con la prueba INICIA, de manera que notorio y cierto que esas entidades cumplen mal con su trabajo. El problema de esta situación se entiende cuando se sabe que esas entidades cobran por acreditar y entonces las universidades pasan a ser sus clientes, de manera que si éstas son reprobadas, o recurren a otras agencias o bien, de alguna manera, las agencias resuelven acreditar a todas, para en pocos años, volver a tenerlas como clientes. Negocios son negocios. Y de ahí a la corrupción hay una línea muy delgada.

El gobierno decidió mejorar la mala calidad general de la educación, pero efectuó una reducción de la pedagogía a la economía. Esto quiere decir que ha considerado –porque está formado por economistas y hombres de negocios-que se resuelven los males de la educación inyectando dinero al sistema, en circunstancias que no basta. Quizás cuando un banco comercial está quebrado, puede salvarse inyectándole más dinero, pero no es el caso de la enseñanza pública.

Incluso, hay medidas que en lugar de ser inclusivas, producen una segregación. Por ejemplo, la creación de treinta colegios de excelencia, cuyos estudiantes son seleccionados entre los mejores alumnos, pero funcionando solamente como cursos incluidos en viejos colegios, no en instituciones creadas a ese efecto. Pero, es el mismo sistema discriminador de los colegios privados que seleccionan a sus estudiantes por notas y capacidad de pago, como hemos visto recientemente en un reportaje del canal 13 donde se denuncia tal discriminación.

Otras medida al menos extraña en su lógica, es la otorgación de un bono de hasta 20 millones de pesos para incentivar la jubilación de profesores, es decir, el Estado quiere que los docentes de más experiencia se vayan del sistema, en lugar de emplearlos como tutores y profesores guías para los jóvenes que, pésimamente formados, se incorporen al sistema. Es como querer que se vayan los más expertos de los ingenieros que laboran en la minería o los más expertos especialistas del sistema de salud. ¿Por qué no incentiva el gobierno el retiro de los ineptos que nombrados políticamente no saben nada de educación y permanecen por décadas en el ministerio del ramo, siendo apenas simples activistas políticos?

 

Otra: Reprogramar a cien mil deudores morosos del fondo social: ¿En qué mejora la calidad de la enseñanza esta medida? Es una medida populista, con justicia tardía puesto que     esas familias han estado pagando sumas excesivas por la avaricia de los bancos y ahora temen endeudarse. Recordemos que este año sobraron, sin ocuparse, casi 14 mil becas, que muchas familias no aceptaron porque siendo realistas, no  se atreven a pedir préstamos. Lo que debe hacer el estado avaricioso es dar completa gratuidad a los más pobres, si quiere inclusión verdadera de ese segmento de la población en las universidades públicas, con exigencias académicas apropiadas  y un buen control del rendimiento de los becarios.

Para mejorar debidamente la calidad se necesitan académicos de calidad en las escuelas de pedagogía, que los programas tengan similar duración y un plan de estudios común en las materias básicas. Recuerdo una vez que me solicitaron dar clase en una universidad privada y al preguntar por el programa de estudios, el jefe de carrera me dijo: “enseña lo que quieras” Renuncié inmediatamente al cargo y le indiqué que los doctores somos personas rigurosas, que respetamos nuestra profesión.

La única medida racional, entre 19, es la que aumenta las horas de lenguaje y matemáticas.

Una medida que no implementó el gobierno, pese a haberla prometido en mayo de 2011, es la “Avanzar en un nuevo trato con las Universidades del Estado”, con el fin de hacerlas más competitivas, flexibles y para mejorar su gestión. Al parecer, según algunos expertos, es que el gobierno considera que debe también incluir a las universidades privadas, sin comprender que el país no tiene por qué sustentar a negocios privados que ya ganan suficiente. Estas medidas, enunciadas solamente para acallar la rabia acumulada, nos habla de improvisación, oportunismo, falta de claridad técnica, resultado de las mentes ineptas que están a cargo de la educación.  Bertrand Russell, con su ironía tan apreciada, escribió: ¿Qué saben de educación los hombres (y mujeres) del Ministerio de Educación? Esto me hace recordar que el actual presidente de la Comisión Nacional de Acreditación en Chile es un distinguido médico veterinario experto en la producción de cerdos. Con razón funciona tan mal ese proceso en el país porque al parecer la producción de esos simpáticos animales nada tiene que ver con la educación superior, a menos que consideremos que hombres y cerdos están en igualdad intelectual.

Las demás medidas son de tipo económico, no tienden a la búsqueda de un mejor nivel de la enseñanza.

Las nuevas protestas de parte de los estudiantes que se renuevan este año 2012, y que seguramente seguirán en una espiral interminable,  es un indicador que señala con fuerza que las familias no están contentas, porque se ha cumplido un año más sin que el gobierno acierte en dar la impresión a los gobernados que está realmente interesado en lo que se le pide.

RSS