
Las pseudo-ciencias invaden espacios universitarios
Dr. Nelson Campos Villalobos
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Es lamentable que algunas universidades de España y de Latinoamérica estén dando cabida a la divulgación de las pseudo-ciencias, es decir, a temáticas que no deberían estar en las aulas universitarias al mismo nivel que la rigurosa ciencia reconocida. El actuar de esa manera es preocupante, pues charlatanes ingresan a las instituciones académicas, lo que puede engañar al público y hacer creer que las pseudociencias están legitimizadas.
El Dr. Mario Bunge (2003) expresa sobre el tema: "A comienzos de la Edad Moderna, Rabelais, Bacon, Quevedo y otros se burlaron eficazmente de supersticiones tales como la astrología, la cartomancia y la necromancia. ¡Cómo se sorprenderían si vieran que hoy hay cátedras universitarias ocupadas por charlatanes similares, así como revistas y editoriales universitarias que publican sus disparates¡
En el diario La nación de Buenos Aires, el Dr. Bunge aclara su pensamiento sobre la pseudociencia con unas frases incisivas: "Las seudociencias son como las pesadillas: se desvanecen cuando se las examina a la luz de la ciencia. Pero mientras tanto infectan la cultura y algunas de ellas son de gran provecho pecuniario para sus cultores. Por ejemplo, un psicoanalista latinoamericano puede ganar en un día lo que su compatriota científico gana en un mes. Lo que refuta el refrán «no es oro todo lo que reluce"
También como Bunge desde Canadá y los Estados Unidos, actualmente vemos que en universidades Europeas y de América Latina, privadas y estatales, se dictan seminarios, cursos de verano y hasta programas de master, sobre las flores de Bach, terapias con imanes, homeopatía, parapsicología, telepatía en animales, e incluso hemos observado un programa de doctorado en psicoanálisis en los momentos en que esa forma de psicoterapia está cuestionada porque no hay evidencia científica sobre su validez en comparación con otras terapias.
Una universidad privada chilena realizó hace poco una "Cumbre sobre Ufología" bastante concurrida y con asistencia de la prensa en donde se habló de comunicaciones con seres de otros planetas y mensajes telepáticos avisando catástrofes inminentes y terribles para la humanidad, sin dar ninguna evidencia ni menos validación de los "hallazgos" presentados. como científicos.
Otra universidad, esta vez estatal, aparece ofreciendo un curso -no es broma- sobre telepatía con animales.
Ni siquiera en la historia de las universidades medievales se advierte tanta tendencia hacia la estupidización comercialmente cultivada como ahora.
También se advierte que en varios países junto a la medicina tradicional estén actuando brujos y chamanes, es decir, en los mismos hospitales y centros de salud que atienden desde el Estado a los pacientes, pagando a charlatanes con el dinero de los contribuyentes. Esto no ocurre en las clínicas privadas que son tremendamente selectivas con su personal médico y paramédico. Hay que señalar que las prestaciones de los chamanes en los servicios de salud no son seguidas ni sometidas a ningún proceso de validación o efectos y consecuencias en los pacientes.
Ahora, está muy bien que las universidades se abran al conocimiento, pero éste tiene que estar epistemológicamente validado. De otra forma se infiere que esas instituciones carecen de filtros académicos adecuados o se mueven simplemente por el lucro.
Lo que da un argumento fuerte a las protestas en contra de las pseudociencias, es que las universidades realmente serias no admiten que ellas ingresen de ninguna manera a sus aulas ni menos que personas sin títulos habilitantes enseñen , ni siquiera en cursos de extensión. Los charlatanes aprovechan la sociedad económica que se establece entre ellos y las entidades llamadas universidades para adquirir cierto lustre académico para engañar a sus "pacientes", porque quien enseña en la educación superior tiene el reconocimiento de la comunidad como una persona seria y profesionalmente competente.
También hay serios departamentos de policía usando "detectives psíquicos" para aclarar crímenes, lo que indica que la pseudociencia, cuando invade un país y a sus universidades, se hace transversal en la sociedad. recientemente la prestigiada Armada de Chile embarcó a una psíquica en una de sus fragatas para "ayudar" en la búsqueda de personas desaparecidas en un accidente aéreo en las cercanías de la Isla Juan Fernández. Quizás en este lamentable suceso mejor habría sido contar con equipos modernos de búsqueda y rescate como se emplean en los países desarrollados.
Pero, en Latinoamérica, con muy pocos doctores enseñando en las universidades privadas, es fácil que los administradores de éstas, llevados por el lucro, hagan cualquier cosa por tener clientes que paguen. Esas entidades, sin decanos con post grados, sin carrera académica alguna, con docentes apenas licenciados y académicos trabajando solamente por horas, pueden hacer lo que quieran. No hay un claustro que vele por la función universitaria de las entidades cuestionadas. Por lo demás, conozco "universidades" de latinoamérica que no tienen ni siquiera un solo académico con grado de doctor. Este fenómeno acultural se aprecia fuertemente en las llamadas universidades de ciencias de la comunicación, de artes y representación visual e incluso de educación. Como puede verse, existen "universidades" que ofrecen una sola carrera, con lo cual renuncian a la universalidad del saber y deberían llamarse institutos. Recuerdo a un profesor visitante español que me decía que no entendía el fenómeno universitario de latinoamérica, sin doctores y sin universalidad en muchas instituciones.
Por su parte el Dr. Miguel Insulza. actual Secretario General de la OEA, ha declarado recientemente en Santiago que las universidades privadas chilenas son una nueva manera de hacer negocios y ganar dinero.
Hace poco un rector de una universidad privada ha declarado públicamente en Chile que antes que profesores con grados académicos prefiere contar con licenciados y profesionales exitosos. Con este razonamiento infantil entiendo por qué algunos países de latinoamérica se encuentran en el subdesarrollo, porque éste más que nada es un problema mental, de actitud ante el progreso. Le recuerdo al "rector" que en Europa en las universidades más del 80% de los académicos cuentan con el grado de doctor y por eso avanzamos en el saber y tenemos a la vista el grado de desarrollo cultural que se logra valorando el conocimiento y la investigación. Lamentablemente, las pseudociencias son un factor de retraso en el avance intelectual.
_ Comencemos por dar una definición de pseudociencia. Según la Enciclopedia Libre Universal en Español,
"Se llama pseudociencia o falsa ciencia a aquella actividad que sus practicantes denominan científica, llegando a a utilizar el lenguaje científico pero sin usar su metodología. Es decir, no se trata de ciencia en absoluto por carecer del principio fundamental de una cienca que es su refutabilidad. "
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LISTADO DE PSEUDOCIENCIAS, UN NEGOCIO DE MILLONES DE DÓLARES (faltan algunas debido a la extraordinaria creatividad de los charlatanes para inventarlas)
Ángeles y su invocación
Antroposofia
Astrología
Atlantología
Brujería de diversos tipos, ya sea defensiva u ofensiva
Búsquerda mental de cadáveres y personas desaparecidas
Cábala
Cartomancia
Cerealogía
Cirugía espiritual
Comunicación directa con los muertos
Comunicación tecnológica con los muertos (mediante TV, celulares y grabaciones en PC)
Creacionismo
Criptozoología (chupacabras incluído)
Culto a falsos santos y santones
Demonología e invocaciones al maligno
Detectives psíquicos
Dianética (cienciología)
Eliminación de males y brujería
Espiritismo
Estatuas gigantes en Marte y en otros planetas
Fisiognomía
Flores de Bach
Fantasmología
Fotografía psíquica de fantasmas
Frenología
Grafología (salvo la usada en criminalística que no busca determinar personalidad, sino evidencia en falsificaciones)
Horoscopología
Hipnosis regresiva (para vidas pasadas)
Homeopatía
Iridiología
Lectura de aura psíquica
Lectura de nubes (novedad mundial)
Lectura de huesos de animales para adivinar el pasado
Lectura de vísceras de animales
Licantropía
Limpieza psíquica de casas y habitaciones
Magia blanca
Magia negra
Necromancia
Niños índigo
Numerología
Parapsicología
Piramidología
Parapsicología en todas sus variantes
Posesiones demoníacas y limpieza psíquica de entidades malignas
Programación neurolingüística
Pseudoreligiones o sectas marginales
Psicoanálisis (terapia)
Quiromancia
Radiestesia
Racismo
Psicología cuántica
Tabla Ouija
Talismanes con poderes
Tarot
Telepatía y sus derivaciones: Telepatía zoológica y telepatía con extraterrestres
Teosofia
Terapia con imanes
Terapia con piedras
Terapias con chocolate
Triángulo de las Bermudas
Ufología
Vampirismo
Vudú comercial (para mejorar los negocios)
Vudú espiritual (para atacar a los enemigos)
El Dr. Mario Bunge ha iniciado una gran cruzada internacional en contra de las pseudociencias. Señala lo siguiente:
"Trampas de las pseudociencias
Una pseudociencia es un montón de macanas (sandeces) que se venden como ciencia. Ejemplos: alquimia, astrología, caracterología, comunismo científico, creacionismo científico (recientemente rebautizado como “diseño inteligente”), grafología, memética, ovnilogía, parapsicología, psicoanálisis.
¿Cómo se reconoce una pseudociencia? Se la reconoce por poseer al menos dos de las características siguientes:
1. Invoca entes inmateriales o sobrenaturales inaccesibles al examen empírico, tales como fuerza vital, alma inmaterial, superyó, creación divina, memoria colectiva y necesidad histórica.
2. Es crédula: no somete sus especulaciones a prueba alguna. Por ejemplo, no hay laboratorios homeopáticos ni psicoanalíticos. Corrección: en la Universidad de Duke funcionó el laboratorio parapsicológico del botánico J. B. Rhine; y en la de París existió el laboratorio homeopático del Dr. Benveniste. Pero ambos fueron clausurados cuando se descubrió que habían cometido fraudes.
3. Es dogmática: no cambia sus principios cuando fallan ni como resultado de nuevos hallazgos. No busca novedades, sino que queda atada a un cuerpo de creencias. Cuando cambia lo hace sólo en detalles y como resultado de disensiones en la grey.
4. Rechaza la crítica, matayuyos normal en la actividad científica, alegando que está motivada por dogmatismo o por resistencia psicológica. Recurre pues al argumento ad hominem en lugar del argumento honesto.
5. No encuentra ni utiliza leyes generales. Los científicos, en cambio, buscan leyes generales.
6. Sus principios son incompatibles con algunos de los principios más seguros de la ciencia. Por ejemplo, la telequinesia contradice el principio de conservación de la energía. Y el concepto de memoria colectiva contradice la perogrullada de que sólo un cerebro individual puede recordar.
7. No interactúa con ninguna ciencia propiamente dicha. En particular, ni psicoanalistas ni parapsicólogos tienen trato con la neurociencia. A primera vista, la astrología es la excepción, ya que emplea datos astronómicos para confeccionar horóscopos. Pero toma sin dar nada a cambio. Las ciencias en sí forman un sistema de componentes interdependientes.
8. Es fácil: no requiere un largo aprendizaje. El motivo es que no se funda sobre un cuerpo de conocimientos auténticos. Por ejemplo, quien pretenda investigar los mecanismos neurales del olvido o del placer tendrá que empezar por estudiar neurobiología y psicología, dedicando varios años a trabajos de laboratorio. En cambio, cualquiera puede recitar el dogma de que el olvido es efecto de la represión, o de que la búsqueda del placer obedece al “principio del placer”. Buscar conocimiento nuevo no es lo mismo que repetir o siquiera inventar fórmulas huecas"
PARA MUESTRA UN BOTÓN:
En la Universidad Católica de Temuco, una región del sur de Chile, se realizó un coloquio sobre los "contactados", definidos por los organizadores como (http://redmagdala.blogspot.com/): "Los contactados son individuos que creen, o claman creer, que están en comunicación con inteligencias extraterrestres benevolentes, frecuentemente referidas como los hermanos del espacio" La anterior definición extraida de la Enciclopedia de los Ovnis “Ufos in the 1980s” Vol I – del investigador Jerome Clark, fue el inicio de un amplio espéctro de posiblidades que presentó el investigador Raúl Núñez, a una audiencia de público universitario y de profesores en la Universidad Católica de Temuco respecto a este complejo tema.La charla no estuvo exenta de anécdotas y de un gran bagaje de detalles inéditos sobre renombrados contactados extranjeros, como Giorgio Bongiovanni, Sixto Paz, y otros nacionales. El planteamiento final donde los "contactos benevolentes" provenientes de seres angelicales, fue puesto en reserva, pues existen también mensajes y comunicaciones de entidades manipuladoras y oscuras, donde más de algún receptor terraqueo ha recibido controvertidos mensajes de estas entidades desconocidas y han terminado perdiendo sus facultades e incluso su vida.
Fue una tarde especial no cabe duda, donde con el tema de los Ovnis siempre tan espectacular y manipulable, se hablo claro, con seriedad y con fundamentos, además con los pies puestos sobre la tierra. "
Ahora los organizadores del evento indicado aprovechan el acontecimiento para indicar que el fenómeno ovni se estudia en las principales universidades, incluyendo las de la fe católica, con lo cual la iglesia también estaría apoyando las "investigaciones" en el fenómeno paranormal y en sus propias aulas, lo que da para pensar.
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El manifiesto de la Comunidad La Ciencia y sus demonios, que reproduzco a continuación, es un buen ejemplo del espíritu en pro de la ciencia real que está tomando fuerza en Europa y Latinoamérica para poner en su lugar a las pseudociencias.:
Manifiesto por una Universidad libre de pseudo-ciencia y oscurantismo
“Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:
La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.
La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.
No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.
En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.
Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.
Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.
Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.
En el caso concreto de la homeopatía, aunque al igual que en el resto de las otras pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.
Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.
Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.
Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.”
Fuente:
http://beatrizacha.wordpress.com/2010/12/06/libredepseudociencia/
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REFERENCIAS:
Bunge, Mario (2003) Cápsulas. Charlatanismo académico. Gedisa, Barcelona
Bunge, Mario (2006) 100 ideas. el libro para pensar y discutir en el café. Sudamericana, Buenos Aires.
Campos, Nelson (2006) Filosofía de la Educación. FCB, santiago.
http://enciclopedia.us.es/index.php/Pseudociencia
http://beatrizacha.wordpress.com/2010/12/06/libredepseudociencia/
http://redmagdala.blogspot.com/
http://lacienciaysusdemonios.com/2010/10/29/manifiesto-por-una-universidad-libre-de-pseudociencia-y-oscurantismo/
http://www.publico.es/ciencias/344448/mas-de-3-000-firmas-contra-la-pseudociencia-en-la-universidad
COMENTARIOS:
Estimado:
Concuerdo con ud en sus apreciaciones pues en Chile sucede exactamente lo mismo e incluso hay un sitio web donde se hacen denuncias de este tipo que es http://www.aech.cl/ es lamentable que la tendencia mundial esté dando tanta cabida a estos charlatanes e incluso, tal ud dice, las universidades den cabida a estos parásitos que viven del miedo y las superticiones de las personas.
En nosotros está luchar contra estos oscuros tal como nuestros antepasados lucharon en la Edad Media... lo único que falta es que en epidemiología vuelvan las miasmas, eso sería ya el acabose.
Atte.
Patty
Gracias por tu comentario









Estimado:
Concuerdo con ud en sus apreciaciones pues en Chile sucede exactamente lo mismo e incluso hay un sitio web donde se hacen denuncias de este tipo que es http://www.aech.cl/ es lamentable que la tendencia mundial esté dando tanta cabida a estos charlatanes e incluso, tal ud dice, las universidades den cabida a estos parásitos que viven del miedo y las superticiones de las personas.
En nosotros está luchar contra estos oscuros tal como nuestros antepasados lucharon en la Edad Media... lo único que falta es que el epidemiología vuelvan los miasmas, eso sería ya el acabose.
Atte.
Patty